lunes, 7 de marzo de 2016

El falso mito de lo hecho a mano


Hago una pausa antes de los agradecimientos especiales sobre el Cometcon para exponer y compartir de forma pública este hecho cada vez más visible en los mercados de "artesanía" de hoy en día.

Y es que cada vez más, se ve que muchos mercados llegan a parecer rastrillos del todo a cien, productos comprados en tiendas chinas donde posteriormente se revende como hecho a mano y moda de lujo.
Esto es un problema común, donde podemos echarle la culpa a la crisis, muchas personas que se han quedado sin trabajo buscan poder subsistir de la reventa de estos productos; pero personalmente yo voy más allá.
Hacer artesanía no conlleva mucho dinero, más bien lo que conlleva es MUCHO tiempo, tiempo que debemos quitarlo de nuestra vida, nuestro hobbie, nuestro día a día, con lo que ver reventa de joyería comprada a tiendas chinas, ya no es cuestión de crisis, más bien de poca vergüenza y poco respeto hacia los artesanos que si creamos nuestras joyas, composiciones y dejamos el alma, corazón y muchas veces incluso salud en crear lo que posteriormente vendemos como hecho a mano.
Muchos compradores de estas reventas, son engañados por la mágica frase "handmade" y exponen sus magníficas compras artesanas en blogs y webs de moda de forma pública, lo que sin pretenderlo y debido al engaño consiguen una difusión de esa "artesana" que por su parte flaco favor hace a este mundo cada vez más complejo y entramado.
Como flaco favor hace el organizador de ferias donde solamente sirve llevarse el dinero caliente para el bolsillo y no selecciona de forma coherente la participación de cada “artesano” donde no prima la calidad ni el buen funcionamiento de un mercado, contaminando finalmente al gremio.
Yo hace un año que dije y cumplo al día de hoy a rajatabla: en mercados donde todo vale y te encuentras con más de 100 puestos, a mí no me compensa participar, preferentemente este tipo de mercados los encontramos en centros de ciudades principales (hablando de Asturias) donde parece estar muy de moda. Me compensa y me ayuda más salir de las urbes; porque finalmente es lo que me ayuda.

Desde Complementos y Lolitas, quiero reeducar a la sociedad de que los productos hechos a mano se ven, se diferencian por el resto, nada tiene que ver con hace años que lo hecho a mano eran baratijas, no... hoy en día, tenemos la suerte de tener a nuestro alcance plata, oro, las mejores de las telas y las piedras más exquisitas para hacer nuestras creaciones de la más alta calidad, solamente hay que invertir en dinero sí; pero también como he dicho anteriormente en muchísimo tiempo que por norma general nunca viene pagado en nuestros trabajos.

En el evento de este fin de semana, varios visitantes y clientes tras explicarles que mis productos son creados completamente a mano, sus caras y palabras de asombro eran perfectamente entendibles y es que no es decir solamente “es hecho a mano” porque lo hecho a mano hoy en día puede ser hecho incluso en un almacén clandestino de chinos, si no que yo misma, explico que la moda la diseño, patrono y confecciono a mano yo misma, con telas importadas de diseñadores de pachtwork americanos y japoneses, que las piedras que finalizan la decoración de un camafeo o cadena de un colgante con tupís o corazones de swarovski, la piedra-cristal que personalmente más me enamora y me dedico unos minutos a enseñar a la luz (cuando es buena) el semejante reflejo mágico que tienen estos pequeños cristales y el motivo didáctico por el que brille tanto, mismamente explico que los colgantes de arcilla polimérica, los que no son cortados a cúter, son hechos completamente a mano, en el caso de las figuras de muñecos, todo detalle, hasta el más diminuto está hecho, cortado y puesto en la pieza a dos dedos de mis ojos en la pieza y con el único utensilio de una pluma de corte y una aguja, como si de un relojero se tratase, todas mis creaciones van superponiendo capas hasta conseguir la finalidad del producto que después veis en venta.
Productos que hay personas que aún no ven más allá del precio, un precio donde mayormente no contabilizamos ni el tiempo de creación y cosa que está mal, pues nosotros mismos estamos haciendo que la sociedad crea que lo hecho a mano puede ser regateado como en el rastro.
No señores y señoras, esto no es un pego esto aquí y ya está, no, hay que entender y hay que pensar con coherencia que lo que ven lleva por poco que sea sus 3-4 horas de creación y que muchas veces no por ser más pequeño, lleve menos tiempo, al contrario, cuanto más pequeño sea una creación, más trabajo, esfuerzo y tiempo conlleva crearla.
Con lo que si ustedes ven un pequeño colgante de bote de cristal relleno de diminutos donuts o nubes, un fantasmito o una sirena hechos con arcilla polimérica a un precio de 14 euros, no es un precio “UY QUE CARO!” como exclamó cierto día una visitante en un evento, si no que se debería ver que la cadena viene totalmente decorada con cristal de swarovski de colores acordes al colgante, que lleva su lazo o doble lazo creado a mano y colocado en una medida oportuna de la cadena para que no lo tape su cuello y haga de la visualización de el colgante en su conjunto de algo digno y bonito de ver.
Tenga en cuenta que son productos que no dejarán indiferente a nadie, que van a ser el centro de las miradas y seguramente palabras de “qué bonito, o como mola” según edades, tenga en cuenta que yo ese fantasmito, lo he idealizado, lo he bocetado, esos ojos de escala menor a un milímetro, están puestos y cortados con la aguja más fina del mercado y que no hay gafas y lupa que ayude prácticamente o que el artesano acaba después de unas horas, enchepado encima de la mesa a dos dedos de ese fantasma que usted luego ve finalizado dentro de un bote de cristal de no más de 1centímetro, pueden creerlo o no; pero todo esto es poco para intentar explicar cuán difícil es nuestro trabajo y lo mal pagado que está, gracias a todas esas personas que piensan y dicen “es muy caro, voy a comprarlo en los chinos” pues lo siento señores y señoras, esto no lo van a encontrar en los chinos, así que si lo que quiere es un colgante barato, malo y que todo el mundo lleve, felicidades, los chinos es su tienda, donde hombre, mujeres y niños trabajan a destajo cobrando nada y usted está ayudando a esa explotación mercantil, si por el contrario busca exclusividad, calidad y sobre todo amor y pasión, no dude en que el artesano le dará la mejor de las sonrisas por su compra, le dará sus más sinceras gracias y eso, finalmente es lo que nos hace crecer como artesanos y nuestros sueños.

Luego por suerte hay personas que ven todo lo contrario, las palabras de “impresionantes trabajos, que bonitos, es verdaderamente precioso, ¿y todo lo haces tú sola?” son el pan de cada día en los eventos donde expongo, llama la atención el detalle, el mimo, el esmero de cada producto, las composiciones de rosas en los tocados, las coronas con el enrejado y swarovski, los detalles de la moda, sus estampados, su forma… este fin de semana, recuerdo una madre con su niña mirando la última colección de estilo kawaii creada para el Cometcon, sus miradas fueron directas al gatito de pusheen comiendo pizza, les comente que estaba hecho a mano con arcilla polimérica, que como podían ver, no les faltaba detalle, que cada bigote, cada pelo, cada rodajita de chorizo diminuta y cada trocito de queso de la pizza estaba puesto con arcilla que nada era pintado por muy pequeño que fuera, que aunque no lo pudieran creer, me dejaba los ojos en ponerle todo eso a aguja, sus caras de entre sonrisa abierta y asombro acompañadas por un “es increíble, que paciencia! Esta simplemente perfecto, me lo llevo” es finalmente lo que agradezco, lo que me ilusiona y lo que por supuesto me enorgullece de tal forma que ni puedo explicar.

Por eso, vosotros, como clientes, tenéis la decisión de ver, tocar, sentir y hablar con la persona encargada de dichas creaciones; para saber si realmente esos productos están creados de forma artesanal y así poder apoyar de forma real al verdadero artesano.

1 comentario:

Nukh-chan dijo...

Estamos acostumbrados a regatear y a apreciar la cantidad antes que la calidad, y por desgracia, no siempre quienes apreciamos la calidad disponemos del dinero para pagarla, aunque eso no significa que sea cara, sino que las condiciones económicas personales no son las idóneas. La artesanía no está tan valorada como debiera, pero con tesón y entrega esos conceptos a la fuerza tienen que cambiar. Gracias por seguir trabajando con tanta ilusión :)
Sandra Ordóñez

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